Primer seminario: Vulnerabilidad, participación y ciudadanía

SESION 3. Gobernanza y participación.

AGUSTÍN HERNÁNDEZ. Universidad Politécnica de Madrid.

Agustín Hernández centra la atención en determinar la posición predominante que la ciudad toma en la nueva Agenda Urbana, así como la necesidad de un nuevo modelo de gobernanza que regule los municipios menores y su articulación con las ciudades capitales. Este último hecho viene determinado por la influencia negativa que las áreas urbanas tienen sobre las redes locales establecidas, lo que termina por generar situaciones de desprotección de los residentes.
El derecho a la ciudad, por tanto, debe estar en relación a la necesidad de la población urbana, incidiendo en que el planeamiento urbano sea decidido colectivamente y a nuestra escala. En este escenario, es preciso recuperar el planeamiento urbano frente a su descrédito reciente peor en un nuevo proyecto más amplio en torno al Derecho a la Ciudad. Esto es, avanzar desde el planeamiento defensivo que considera al habitante como consumidor hacia el planeamiento integral donde el habitante participa en la producción de la ciudad. Mientras el primer tipo de urbanismo trata de ordenar un crecimiento comandado por el mercado, el segundo debería ordenar la rehabilitación y proteger el territorio.


CLEMENTE NAVARRO. Universidad Pablo de Olavide (Sevilla)

En su intervención, Clemente Navarro describe la gobernanza urbana como un redescubrimiento de la interdependencia y sus diversas formas, así como describe las dinámicas de cambio en la gobernanza local española desde las coaliciones progresistas de los años ochenta hacia las coaliciones por el crecimiento de finales y comienzos de siglo. Al respecto, Navarro señala que el marco institucional (la nueva Ley de Bases del Régimen Local) está en la base de esta dinámica de cambio.
En segundo lugar, Navarro pone el foco de análisis en los problemas de acción colectiva como son la relación entre actores, los intereses y las diferentes oportunidades de los que gozan unos y otros.  En suma, Navarro señala que, en función del ámbito de la política pública que se trate, existen diferentes coaliciones locales de gobierno en una misma localidad.
Finalmente, Navarro muestra los resultados de su investigación “Mejorar la ciudad transformando los barrios” con el fin de evidenciar que es posible medir la eficacia de los programas de regeneración urbana, así como la existencia de efectos positivos derivados de estas actuaciones.


ISMAEL BLANCO. IGOP, Barcelona.

Ismael Blanco coincide en las trayectorias de cambio de las formas de gobierno local como proceso de sedimentación de prácticas que permite distinguir etapas: la burocratización y profesionalización de las coaliciones progresistas de los primeros ayuntamientos democráticos; el gerencialismo y la privatización posterior (New Public Management); la concertación y participación mediante fórmulas experimentales a comienzos de siglo; y el repliegue tecnocrático durante la crisis que condujo a la residualización de mecanismos de participación ciudadana. En esta trayectoria emergen nuevos mecanismos de participación y cooperación.
La intervención de Ismael Blanco incide en el papel principal de la ciudadanía activa en los procesos de gobernanza, definida esta como un espacio de corresponsabilidad y participación en términos de eficiencia y eficacia. En particular, Blanco explica la gobernanza con una frase: “el gobierno sólo no puede”. Llegados a este punto, Ismael Blanco explica que se da una contraposición entre participación (conflicto y gestión del mismo) y co-producción (consenso para lograr una serie de objetivos).
Por otro lado, los retos a los que se enfrenta este proceso de gobernanza son: la disolución de responsabilidades públicas (un subterfugio para el retroceso de lo público); la cooptación de la sociedad civil (desmovilización, profesionalización, clientelismo); la reproducción de desigualdades sociopolíticas (elitismo, clasemedianismo, diferencias intergeneracionales, de género, residenciales, etc.); y/o el potencial debilitamiento de principios democráticos claves.


ROSA DE LA FUENTE. Universidad Complutense de Madrid.

Rosa de la Fuente define la gobernanza como el proceso de colaboración entre gobierno electo y los actores sociales y económicos no gubernamentales. En concreto, la gobernanza es un medio para producir un tipo de ciudad especifico; en el que las redes y mecanismos de participación deben entenderse como agentes del mismo. Por ello, la gobernanza solo se entiende como puesta en común de la Administración y el resto de la sociedad civil con el objetivo de dar un sentido concreto a la ciudad, siendo este tipo de procesos colaborativos la fuente de nuevos modos de relación y sujetos políticos. En este contexto, la gobernanza es un medio para incrementar la capacidad de actuar, difundir y consensuar el modelo de ciudad (poder persuasivo).
Como frenos o límites a la gobernanza, Rosa de la Fuente identifica por un lado la participación ciudadana relegada a un papel secundario en aquellos asuntos que tienen mayor importancia, la escasa implementación de los programas políticos en las políticas públicas y los limites externos a los que se enfrenta la propia administración local a la hora de poder tomar decisiones o potenciar la participación ciudadana en el proceso de gobernanza.