Primer seminario: Vulnerabilidad, participación y ciudadanía

SESIÓN 1. El Derecho a la Ciudad.

MARTA DOMÍNGUEZ. Profesora de Sociología en la UCM.

Marta Domínguez comienza enunciando los principios de los que parte y el principal es el de ciudadanía para todos, aquello que el Derecho a la Ciudad busca conseguir.  Este concepto tiene que ver con justicia y sentimiento de pertenencia, con lo racional y lo emotivo, con la redistribución y la justicia, y la cultura, la identidad, y el sentimiento de pertenencia.  Es decir, a través de la redistribución, la participación y el reconocimiento.  En primer lugar, de cómo es necesaria la política redistributiva en materia de empleo, educación, salud, vivienda, etc. en el caso de Madrid, sería el caso de la redistribución hacia el sureste principalmente frente al noroeste de la región.  Y así cómo en la medida en que la ciudadanía se siente perteneciente, participa.  En este sentido cobra especial relevancia el Patrimonio como materialización simbólica de la pertenencia, como los símbolos de la inclusión.  Y por último, el reconocimiento, pues solo quien se siente reconocido participa en la sociedad, reconociéndose no solamente la cuestión de la racionalidad sino de la emotividad.   Por tanto, son necesarias las políticas de redistribución en estas materias señaladas, de manera que posibiliten la mezcla en todos sus aspectos, no solo social sino espacialmente.  Así mismo las políticas de identidad inclusivas que visibilicen los diferentes colectivos. 


ISABELA VELÁZQUEZ. Arquitecta urbanista y socia fundadora de GEA 21.

Isabela Velázquez relata su experiencia en la Tercera Conferencia de Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Sostenible -Hábitat III- que se desarrolló en Quito en 2016. Como punto de partida, Isabela compara el pesimismo ante la limitada evolución de la agenda urbana entre cada una de las tres conferencias celebradas y el optimismo que supone el creciente interés de la población por las cuestiones de dicha agenda. En relación con lo primero, en Hábitat III tan sólo se enumeraron tendencias urbanas insostenibles (desigualdad, segregación, retos medioambientales, etc.) sin examinar ni cuestionar sus causas profundas.
La agenda resultante de la conferencia se resume en una serie de propuestas que Isabela considera insuficientes: la planificación urbana frente a la desregulación (si bien el neoliberalismo a menudo se articula a través de planes urbanísticos); el fomento de un urbanismo para las personas que sitúe en el centro las necesidades sociales de sus habitantes y usuarios; la promoción de un modelo de ciudad compacta, densa y diversa; la apuesta por la participación (en un contexto en el que los actores institucionales implicados, esto es, los gobiernos municipales estaban ausentes); y la crítica de las actividades extractivas inmobiliarias que impiden avances reales (tal como expuso Saskia Sassen).
Finalmente, en relación con la situación presente de Madrid, Isabela señala que apenas ha cambiado nada desde 1985 en los siguientes aspectos: las diferencias entre barrios con patrones de desigualdad entre centro y periferia permanecen inmutables; la falta de cuestionamiento de un modelo urbano basado en el extractivismo; y la permanencia de la dispersión urbana.


MIGUEL ARANA. Director del Proyecto de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Madrid.

Miguel Arana denuncia la tradicional división entre el Ayuntamiento como búnker y el afuera, fuente de una desconexión a la hora de explicar la acción municipal, así como los obstáculos y bloqueos institucionales con los que se encuentran los gobiernos locales. En este contexto, Miguel pone en valor el lanzamiento de mecanismos de democracia directa en torno a la plataforma de participación Decide Madrid:

  1. Un espacio de debates (encuentros sin capacidad de decisión) que en la práctica ha sido empleado como espacio para plantear propuestas.
  2. Un mecanismo de propuestas ciudadanas que tiene como filtro el apoyo de al menos un 1% de la población residente en el municipio. Una vez superado dicho filtro, las propuestas son sometidas a votación y, en caso de aprobación popular, son convertidas en compromiso municipal (mediante un mecanismo ya puesto en práctica en otras ciudades europeas).
  3. Presupuestos participativos: inversión de 60 millones de euros durante el primer año en las propuestas elaboradas por la ciudadanía (de la cual han participado un total de 45.522 personas). En la práctica, las decisiones del año anterior fueron 40 propuestas en total, mientras que en este año sólo con los 60 millones de euros dedicados a la participación ciudadana se han incorporado 210 propuestas en total. Miguel Arana explica que la participación ha sido homogénea entre distritos y que las propuestas son siempre favorables a la reducción de la deuda, la protección de las minorías y de los Derechos Humanos (tal como ocurrió en otras ciudades donde se implementaron presupuestos participativos).
  4. Procesos de legislación cooperativa. Por ejemplo, el Plan de Gobierno Abierto. Estos procesos consisten en una primera etapa de consultas previas a la legislación cooperativa que resulta en casos como la remodelación de la Plaza de España, donde un grupo de trabajo definió las preguntas que luego fueron planteadas a la ciudadanía.

Finalmente, Miguel Arana explica que la voluntad del Ayuntamiento de Madrid es la de trasferir esta plataforma a otras instituciones (ciudades latinoamericanas, españolas, diputaciones provinciales, etc.) mediante acuerdos de colaboración.


TERESA COSTA PINTO. Profesora de la Universidad de Lisboa.

Teresa Costa expone los resultados de su investigación acerca de las percepciones de cambio y las formas de resiliencia en un barrio popular de Lisboa (Mouraria), en el marco del proyecto internacional “Rester en (Centre) Ville”. El barrio de Mouraria ha sido tradicionalmente estigmatizado, fue posteriormente objeto de renovación urbana durante los años cincuenta y rehabilitado a finales de siglo XX. La investigación de Teresa Costa se basa en entrevistas con habitantes, usuarios y trabajadores acerca de sus percepciones del cambio de los espacios de este barrio, de sus lazos sociales e identidades. Al respecto se observan posiciones críticas con un proceso incipiente de gentrificación (desde las asociaciones vecinales pero, sobre todo, desde los propios pioneros del proceso, de forma que no se trata de un discurso transversal); sentimientos de abandono derivadas de políticas no inclusivas que marginan las necesidades de la población local en torno al empleo y la vivienda; y un discurso a favor de la ciudad multiétnica, la valoración de los pioneros y la ambivalencia en torno a los efectos del turismo.
En este contexto, las resistencias/resiliencias a la exclusión se apoyan en la identidad colectiva como recurso de resistencia (en tensión constante entre el orgullo y el estigma); el sistema de lazos sociales empleado por el discurso crítico en su denuncia de las pérdidas que conlleva el cambio del barrio; y el asociacionismo local que se opone a la instalación de iniciativas empresariales ajenas al barrio. Este conjunto de estrategias y prácticas de resistencia son la respuesta de los usuarios de Mouraria frente a las dinámicas de cambio que comportan desequilibrios urbanos que amenazan al Derecho a la Ciudad.